Yo también tengo una historia escolar, de una profesora que con sus comentarios inapropiados funó lo que podría haber sido una linda amistad.
Tenía siete años y estaba sentada en clases, en un puesto de los de delante con mi compañero de banco: Marcelo. Conversábamos animadamente en clases, como lo haría cualqueir niño a esa edad cuando la actividad no es lo suficientemente estimulante... y esta mujer, profesora de apellido Toro, desubicadamente grita en voz alta "¡ Gran conversación gran !...miren todos cómo ella le habla, apoyada en su hombro..." (a lo que le siguió el típico "uhhh" con tono de "romance")
No conversamos nunca más.
Es más cuando veo carteles que dicen "gran kermesse gran" ( o cualquer frase entre dos "gran") todavía recuerdo ese episodio, y los aborresco.
Es una tontera quizás al aldo de tantos chupasangres, pero los adultos suelen marcar negativamente a los niños.
Aprovecho de desahogar mi experiencia.
jueves, 20 de noviembre de 2008
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